Bajo el lema “hay 2019”, miles de militantes se hicieron eco en San Luis a un llamado a la unidad contra el gobierno macrista. El encuentro, realizado en el parque La Pedrera en Villa Mercedes, fue convocado desde un sector del peronismo y abierto a las demás corrientes. En cuanto a la amplitud buscada, el gobernador y anfitrión del evento Alberto Rodríguez Saa puntualizó: “Nuestro límite es Macri”. Estuvieron presentes los sindicalistas Yasky y Moyano, los ex funcionarios kirchneristas Kicillof, Boudou y Rossi, el ex gobernador chaqueño Capitanich y el presidente del PJ, José Luis Gioja. El diario Clarín destacó la ausencia de otros gobernadores. Tras una apertura que colmó el miniestadio y comisiones con debate, se lanzó el llamamiento a un nuevo encuentro en Avellaneda en un mes.
Recogiendo la invitación abierta, una delegación del CR viajamos hasta el lugar, presenciamos la apertura y participamos en algunas comisiones. Nuestro objetivo es seguir enfrentando la política macrista día a día en la calle y también lograr impedir su continuidad en el 2019. Esto requiere buscar formas y agrupamientos concretos, partiendo de las coincidencias y peleando un programa justo.
Convocatoria opositora
Las intervenciones de la apertura se mantuvieron en la línea del programa convocante (ver: www.hay2019.org). Un programa opositor, al punto que incluso Gioja caracterizó como “enemigo” a Macri. La propia convocatoria “hay 2019” es en claro contrapunto con los gobernadores que, como parte de su acuerdo con Macri, ya dan por perdida la batalla en la próxima elección nacional y organizan otra reunión en forma diferenciada. Ya en las intervenciones en la apertura se expresaron hasta cierto punto los profundos debates que atraviesan el peronismo, particularmente en torno al balance del gobierno kirchnerista y la derrota electoral. “El pueblo no se equivoca”, aseveró Moyano en forma más crítica que autocrítica.
Pero a la vez, la convocatoria concilia en algunos puntos importantes. Uno es el llamado a “superar la contradicción” de la lucha de clases con una “cultura del encuentro”, cuestión que no puede sorprender viniendo de una pluma peronista. Otra es la expectativa en las inversiones extranjeras directas, a tal punto que no denuncia la grave desindustrialización que se está produciendo actualmente.
En las comisiones, en general las posiciones estuvieron más contestatarias. Tal es así que allí se llegó a proponer la “estatización de los servicios públicos”, se denunció la desindustrialización y la fuga de divisas, y se planteó el control del mercado cambiario y hasta la “nacionalización de la banca”. También se hicieron propuestas para la democratización del Poder Judicial y la creación de instrumentos de control popular. Por otro lado, analizando el nuevo ciclo de endeudamiento externo, se hicieron propuestas para generar instrumentos para que esa deuda no la pague el pueblo sino los sectores que se beneficiaron.
El 8M tampoco estuvo ausente del encuentro. No sólo por las tres mujeres oradoras en la apertura –entre ellas, la secretaria general de SiTraJu e integrante de la Corriente Fededal, Vanesa Siley–, sino también por los inocultables pañuelos verdes que recordaron a todos la lucha por la legalización del aborto.
Las comisiones fueron coordinadas e iniciadas por dirigentes principales de las fuerzas organizadoras del evento. En el debate se expresaron centralmente militantes de direcciones intermedias.
Nuestra opinión
En las comisiones, por el Comité Central del CR estuvieron Agustín Funes, Sergio Párraga y Guillermo Caporaletti. En la comisión de “Nuevas mayorías…”, Funes destacó la definición de “enemigo” con que se caratuló al presidente. Desde ese lugar, Párraga argumentó la necesidad de desarrollar el programa que aborde la gravedad de la situación popular frente al ajuste y la desindustrialización en curso, con una perspectiva anti monopólica –en lo industrial, agrario y financiero–. Argumentamos que se debía abordar la construcción de un programa político, frente a posiciones que plantearon mantenerse en lo reivindicativo.
En la comisión “Economía”, insistimos con retomar y profundizar la experiencia del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) y la Junta Nacional de Granos y de Carnes. Ésta última había sido disuelta por el menemismo aunque tampoco fue recuperada por el gobierno kirchnerista. La propuesta fue bien recibida porque da respuesta al problema de la llamada restricción externa, es decir la falta de divisas extranjeras para importar determinados productos necesarios para el desarrollo de la industria. Caporaletti expresó que la fuga de divisas –ya sea por déficit comercial, pago de deuda o remisión de utilidades– “es trabajo argentino que, en lugar de estar en el mercado interno y en mejores condiciones de vida para los trabajadores, se lo lleva el imperialismo de diversas formas”.
Si bien las conclusiones de las comisiones no fueron retomadas en general en el acto de cierre, en el encuentro se pusieron sobre la mesa profundos debates dentro de este agrupamiento que reunió mucho de las principales fuerzas de oposición al macrismo. Para hacer posible una confluencia en un frente que derrote la reelección de Macri y Cambiemos, necesitamos fortalecer un agrupamiento popular y antiimperialista que nos brinde independencia política. Es en este sentido que invitamos a integrar el Nuevo Movimiento Popular para la Liberación.






