Una enorme solidaridad rodeó la movilización de los trabajadores de AGR-Clarín desde Obelisco hasta la puerta del Ministerio de Trabajo. El pedido de los 350 despedidos de Artes Gráficas Rioplatense, del grupo Clarín, fue que el Ministerio de Trabajo dicte la conciliación obligatoria para que se retrotraiga la situación al momento previo de los despidos. La jornada fue acompañada con un paro de la Federación Gráfica Bonaerense.
Por su parte, el viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, manifestó que no puede dictar la conciliación obligatoria porque Clarín ya anticipó que pagaría el 100% de la indemnización. Se evidencia así el acuerdo del gobierno nacional con estos despidos, que además son parte de la política de flexibilización laboral del gobierno. No por casualidad, ese mismo jueves 19, el recién nombrado presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, aclaró: “No sirve armar una protección tan grande del trabajador que finalmente haga que no sea rentable la explotación económica. Eso a la larga condiciona el crecimiento de la economía. Hay que plantear con toda claridad cuáles son las necesidades del empleador.”
Mientras tanto, continúa la ocupación de la planta en Pompeya. La pulseada que se está dando en este conflicto es clave en la lucha del conjunto de la clase obrera contra el ajuste del gobierno y los monopolios.







