Finlandia y Suecia piden entrar a la OTAN

Conferencia de prensa del secretario general de la OTAN, el ministro de Asuntos Exteriores de Finlandia y la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia.

La invasión rusa a Ucrania ya se prolongó más de lo que el presidente ruso había planeado. El hecho es que el gobierno ruso había planteado que para el 9 de mayo, en que se conmemora anualmente el Día de la Victoria (sobre el ejército nazi), el conflicto bélico en Ucrania habría sido resuelto. Pero, en cambio, siguen los combates con alto costo para Rusia, como así también para Ucrania, que sigue recibiendo armas.

Además, la invasión rusa a Ucrania tiene consecuencias en otras zonas de Europa. Estas semanas se dio a conocer la voluntad oficial de los gobiernos de Finlandia y Suecia de ingresar a la OTAN, la alianza militar dirigida por Estados Unidos y cuyo estatuto supone un compromiso de defender a cualquiera de sus integrantes en caso de ataque. Ambos países, que integran la Unión Europea, habían permanecido en un estatus militar neutral desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Finlandia es el que más avanzó de los dos, ya que su primera ministra y su presidente firmaron una declaración conjunta, avalada luego por el Parlamento, para solicitar formalmente la membresía de la OTAN. El país nórdico comparte 1200 kilómetros de frontera con Rusia, además de un sector marítimo sobre el Mar Báltico. Por este motivo, el Kremlin salió rápidamente a anunciar que tomará “medidas de represalia militar” si Finlandia avanza en su ingreso a la OTAN.

Finlandia era parte del imperio ruso cuando ocurrió la revolución bolchevique. Siguiendo el principio de autodeterminación de los pueblos, y en el contexto convulsionado de los primeros meses de la revolución con la Primera Guerra aún en curso, Lenin y el gobierno bolchevique reconocieron la independencia de Finlandia a fines de 1917. En la Segunda Guerra, Finlandia fue aliada de los nazis durante gran parte del conflicto y al finalizar la guerra fue forzada a ceder un 10% de su territorio a la URSS. Desde 1945, permaneció en una posición neutral.

La intención de Finlandia parece haber empujado a Suecia, un país de tradición neutral más antigua –no integró ninguno de los bandos durante las dos guerras mundiales por ejemplo–, a manifestar su voluntad de ingresar a la alianza. La primera ministra de ese país podría hacer una solicitud formal en las próximas semanas. Si bien Suecia no tiene frontera terrestre con Rusia, su proximidad a ese país también es vista como una amenaza potencial para Putin.

De todos modos, no está dicho que ambos países vayan a terminar entrando a la OTAN. Un obstáculo es la posición de Turquía, miembro de la alianza, que no ve con buenos ojos su ampliación. Si bien no “saca los pies del plato” del eje yanqui-europeo, su presidente Erdogan sostuvo un vínculo fluido con Putin, que podría dificultar el acceso de Finlandia y Suecia. Y cuenta con un derecho de veto, ya que la aceptación de nuevos miembros a la OTAN se decide por unanimidad de todos sus miembros.