Guerra de vacunas

Palestina lleva apenas un 2% de dosis administradas (sobre su población).

A contrapelo de lo que siempre nos quisieron mostrar los propagandistas de la “globalización”, la guerra de recursos desatada con la pandemia de Covid-19 nos recuerda que un puñado de países imperialistas imponen su dominio sobre el resto. Los hechos son contundentes.

  • Un puñado. Tan sólo doce 12 países se han quedado hasta el momento con el 80% de las vacunas aplicadas. Hay países como Israel y EEUU que ya están vacunando a jóvenes y personas sin factores de riesgo. Mientras tanto, aún hay 36 países que todavía están esperando para comenzar a vacunar a los trabajadores de la salud y las personas de riesgo. Hasta la OMS debió denunciar que “las desigualdades para acceder a las vacunas son cada vez más grotescas”, según palabras de su director.
  • Contracara. La masiva vacunación en Israel contrasta no sólo con el difícil acceso de los países en general, sino especialmente con la escasa vacunación en Palestina. Palestina sólo tiene un 2% de dosis aplicadas (sobre su población), mientras que Israel le niega su soberanía y profundiza su ocupación. Eso sí: le donó 2.000 vacunas.
  • Vacu-Brexit. La semana pasada se encontraron casi 29 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca en un depósito en Italia. Estas vacunas supuestamente iban a ser exportadas al Reino Unido, lo que provocó un escándalo ya que este laboratorio está muy retrasado con las entregas a la propia Unión Europea.
  • Insumos. El mismo laboratorio había acordado también la fabricación de su vacuna en Latinoamérica: el principio activo en Argentina y el embasamiento en México. Pero esta producción se ha visto retrasada en México debido a que requiere insumos importados de EEUU. Y este imperialismo retrasó el envío; lo que a su vez retrasó la producción de millones de vacunas para América Latina.
  • Una gota. Para intentar paliar la desigualdad, la OMS generó una iniciativa llamada plataforma COVAX. Básicamente, los distintos laboratorios productores pondrían a disposición una cantidad de vacunas para que sean distribuidas en diferentes países. Si bien es una iniciativa positiva, su alcance es muy limitado. Una gota de agua en el océano.

Esta grotesca desigualdad en la distribución de vacunas es peor para todos los países. Porque mientras haya países con circulación viral masiva, habrá más posibilidades de nuevas mutaciones del virus, con toda la problemática que esta acarrea. Basta ver lo que está pasando en Brasil.

Soberanía:

En este contexto tan complicado, los avances prometedores de la vacuna Soberana 02, desarrollada en Cuba, son una gran noticia. El gobierno nacional está realizando tratativas para adquirirla en caso de que reproduzca los buenos resultados en el estudio de Fase 3 actualmente en curso. Esto evidencia que un país dependiente, como también es la Argentina, puede dominar la tecnología necesaria y no depender en este plano. Nuestro país tuvo un grave retroceso en este sentido bajo el gobierno macrista y su degradación del Ministerio de Salud. Actualmente, en Argentina se está desarrollando una vacuna que se encuentra en etapa pre-clínica. Sin duda, esto es un avance importante que puede ser de gran utilidad en los próximos años.

Pablo C. (médico)