La inflación “dialogada” y la lucha salarial

La UOM fueguina lanzó un paro por tiempo indeterminado para reabrir la paritaria del 45%

Con un 6% en abril, la inflación acumulada en el primer cuatrimestre se elevó al 23% en Nivel General y a un 28% en Alimentos y Bebidas: rubro que más golpea los bolsillos de las familias de extractos populares, de la economía social, asalariados no registrados o con convenios precarizados (INDEC, abril 2022). En el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del mes de abril que publica el BCRA, la proyección inflacionaria para el 2022 era de alrededor del 65%. Expectativas que pueden incluso quedar cortas con los datos de la inflación núcleo publicadas por el INDEC. Hay analistas que indican que la proyección puede quedar incluso por encima del 70% a fin de año.

En este escenario se despliegan las discusiones paritarias, las que están por cerrarse y las que ya se cerraron al comienzo del año. El acuerdo alcanzado por la Bancaria por un 60%, en cuatro tramos, junto con el de otros gremios (por ejemplo, la UOCRA: 62% en ocho tramos; o Alimentación por el 59% en cuatro tramos), dejaron atrás la pauta del 45% con el que empezaron el año algunos gremios. En la Provincia de Buenos Aires, la gobernación jugó en esta nueva pauta mejorando algunos acuerdos, elevándolos al 60% como en el caso de los estatales bonaerenses, la docencia y las y los trabajadores de la Justicia.

También otros sectores que cerraron las paritarias con pautas que han quedado retrasadas suman su pedido de reapertura de paritarias o de puesta en funcionamiento de las mesas de revisión o monitoreo establecidos en sus acuerdos. Es el caso del Frente Gremial Universitario (Fatun, Conadu, Fedun, Fagdut, Ctera, UDA). ConaduH hace el Plenario de Secretarios Generales en una carpa frente al Ministerio de Educación en el marco de la reunión de negociación. Un día antes de la publicación de la inflación de abril, el gobierno adelantó el aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil a $45.450 desde junio, haciéndose eco del pedido que tramitaba en el Congreso.

Es que del “diálogo” con los sectores de poder que lleva adelante el gabinete económico del gobierno, solo venimos cosechando estos niveles de inflación. Los grandes monopolios especuladores del sector alimenticio siguen embolsándose la mayor parte de la renta a pata ancha sin que el Estado intervenga seriamente.

Los hechos muestran que sin una intervención del Estado en la producción y comercialización de los alimentos, sin política agresiva de control de precios de los productos de consumo masivo, sin una política de retenciones a las exportaciones que desacople los precios internacionales de los locales, sin una política que contrarreste los efectos inflacionarios del acuerdo con el FMI, con la aceleración de la devaluación y el encarecimiento del financiamiento de la comercialización y la producción con el aumento de las tasas, y en definitiva, sin una política que confronte con los monopolios especuladores agrarios e industriales no va a haber aumento paritario que no tenga que ser rediscutido en forma permanente. Así, también lo demuestran las y los trabajadores de la industria metalúrgica fueguina con el paro para reabrir la paritaria y superar el 45% que había cerrado el gremio antes del cambio de autoridades.

Las y los trabajadores no queremos que la crisis se descargue sobre nuestras espaldas. O el gobierno se apoya en los trabajadores y el pueblo, se fortalece y se dispone a enfrentar o estará dejando allanando el camino para que la derecha se emocione con volver para terminar su trabajo.