“Más allá de mi libertad, el escarmiento continúa”

Para el gobierno ya hay brotes verdes en la economía. Pero, mientras tanto, silencian a las organizaciones sociales que no se subordinan a la tregua. O al menos lo intentan. Es así que el movimiento 1º de Octubre se movilizó el pasado 23 de mayo a la sede del Ministerio de Trabajo en Tandil y también a la Municipalidad de Azul. Pero allí fue detenida Griselda Altamirano, la Tati, en el contexto de la represión policial para desalojar el recinto.

La Tati fue liberada el domingo 28, horas antes de la movilización que ya estaba convocada para el lunes. “Que un domingo a la tarde te larguen… Era justo antes de la movilización. Porque ellos considerarían que iba a ser en otro tono conmigo presa que conmigo en libertad. Pero [la situación] no ha mejorado demasiado más allá de la libertad, el hecho del escarmiento que quieren generar continúa”, expresó a Vamos! la dirigente luego de recuperar su libertad.

Para ejemplificar el alcance que venía tomando el conflicto explica: “Nos había llamado hasta el obispo de Azul, que se quería sumar a la movilización. La situación que se ha generado en Azul es que muchos dicen ‘no estoy de acuerdo con la metodología pero hay hambre y miseria’”. Y agregó: “Se sale a criticar al gobierno, se empieza a poner en duda al gobierno de Macri, [el intendente de Azul] Bertellys y demás, y se ha generado una situación política bastante compleja en Azul”.

Explica la Tati que ahora los aprietes no sólo continúan con las restricciones a su libertad que le ha impuesto la Justicia, sino también con la quita de ayuda social que el movimiento venía recibiendo desde Provincia. Además denuncia que en la causa en el marco de la justicia provincial hay falsos testimonios armados para dejarla presa. Precisó que hay una decisión política desde el poder judicial provincial y en general de “bancar al intendente”, que en julio del año pasado saltó de las filas del FpV al macrismo. Se iba a precisar, entonces, el plan de lucha contra la represión y por trabajo.

Jorge Lezica, compañero de la Tati y también dirigente del movimiento, desarrolló a Vamos! las motivaciones más de fondo que derivaron en la detención de la compañera. “El gran problema es que nos estamos movilizando permanentemente a las clases dominantes, acá donde ellos juntan la guita”, explicó. Se refirió puntualmente a una movilización reciente con la cual “le frenamos un remate de seis mil cabezas de ganado Aberdeen Angus, en las cuales son todas carnes para exportación, la famosa cuota Hilton”. También con las ocupaciones de tierras. “No sólo que ocupamos la vez pasada, sino que sigue”, agregó. Se ensañan con Griselda Altamirano por la influencia y el trabajo que tiene en la zona, que “resuelve como ninguna organización”. “Trabaja con cinco clubes en Azul, merendero y comedores, y hasta hay un merendero de la organización que funciona en una Iglesia”, describió.

En relación al reclamo puntual que se llevó adelante en la jornada del 23, explicó: “Estamos reclamando trabajo genuino. Y que después a partir de ahí que ellos resuelvan qué van a hacer. Qué es lo que resuelven con los compañeros. Qué tipo de trabajo, qué tipo de programa que tenga una salida laboral”.

Señaló además que la situación social se ha agravado. “Nosotros tenemos una situación explosiva en Azul. Pero terrible. Tenemos el 40% de desocupación. Los compañeros viven como principios del siglo 19. Resulta que los compañeros duermen en el piso con colchones y piso de tierra. Vinieron ahora a hacer un relevamiento de Nación a los barrios que están acá en Azul. ¿Sabés que nos dijeron las trabajadoras sociales? Que ellos creían que eso solamente ocurría en el conurbano. Que cómo podía ser que había tanta precarización en una tierra rica como ésta.”

Sobre su movimiento, que coordina con la Corriente Primero de Mayo, se autodefinió como “una organización clasista, que defiende a nuestra clase, la clase obrera y peleamos por la tierra para trabajar y producir”.