Reforma del impuesto a las ganancias

Con 140 votos a favor un abanico de fuerzas opositoras aprobó un proyecto de reforma al impuesto a las ganancias. El proyecto derrotó la propuesta del macrismo que pretendía mantener el impuesto al salario y ampliar el número de trabajadores afectados y fue votado por los diputados del FPV, Frente Renovador, Bloque Justicialista, Socialismo, Movimiento Evita y Progresistas.

La derrota inflingida al gobierno se ubica ya dentro de la puja que se mostrara en el año electoral que se aproxima.

El proyecto que logró media sanción en la Cámara de Diputados estipula un nuevo mínimo no imponible de $44.000 de salario bruto (unos $36.000 de bolsillo) para los casados con dos hijos y de $33.500 de salario bruto (unos $28.000 de bolsillo) para los solteros. En el caso de las provincias patagónicas el mínimo será más alto, considerando zona desfavorable. En el caso de los Jubilados, pagarán los que superen los $60.000. Quedarían excluidos para calcular el mínimo el aguinaldo, las horas extras y los pagos por productividad. Y se mantienen las deducciones incluido el alquiler de vivienda.

Al elevar el mínimo no imponible un 45%, pagaría el impuesto una cantidad de trabajadores similar a la hace un año atrás: un millón frente a los 1.400.000 que pagan actualmente. Según argumentaron al presentar el proyecto, afectará al 10% de los asalariados y deberá ajustarse automáticamente de acuerdo a la evolución de los salarios. También serían modificadas las escalas, reduciendo el porcentaje cobrado a los salarios que se ubiquen en los escalones más bajos a partir de superar el mínimo no imponible.

En cuanto a la compensación para los ingresos públicos, el proyecto propone restituir retenciones de 5% a la minería, impuestos al juego -de 10% a las máquinas tragamonedas y 7,5% a apuestas online-, a los plazos fijos mayores a 1,5 millones de pesos, a las ganancias con Lebac y otros títulos públicos y a las operaciones con el dólar dólar futuro.

Organizaciones como la SRA, la UIA y la Cámara de la Construcción se manifestaron en contra de estas modificaciones: “desfinancia al Gobierno nacional, las provincias y los municipios” declararon desde el Foro de Convergencia Empresarial, y advirtieron que “que crea una serie de nuevos impuestos que cambian las reglas de juego y desalientan la inversión”.

El proyecto deberá tratarse en la Cámara de Senadores, donde el macrismo intentará frenarlo o imponerle modificaciones que obliguen a un nuevo tratamiento en la Cámara de Diputados. Y presiona para lograrlo a los Gobernadores que se verán afectados por la menor recaudación de un impuesto que es coparticipable y representa ingresos para las provincias.