Taiwán en el foco de la tensión entre China y EEUU

La escalada entre China y Taiwán llegó en los últimos meses a niveles sin precedentes. Con el trasfondo del tensamiento entre EEUU y China, la agudización llegó a un extremo nunca visto en 72 años, según el propio gobierno taiwanés. Todo en el marco de la salida de EEUU de Afganistán y su reorientación al Pacífico, que incluye el reciente acuerdo de defensa AUSKUS entre EEUU, Australia y Reino Unido.

El conflicto entre China y Taiwán se remonta a la Revolución China de 1949, cuando la gran burguesía proyanqui encabezada por Chiang Kai-shek huyó del continente y se exilió en la isla de Taiwán. Desde ese momento, Taiwán recibió el apoyo militar y económico de EEUU. En 1972, en un momento de agresividad de la URSS socialimperialista y debilidad relativa yanqui, el presidente de EEUU Nixon viajó a Pekín y reconoció a la República Popular de China encabezada por Mao Tse-tung, perdiendo Taiwán su lugar en la ONU. Tras la restauración capitalista en China en 1978, EEUU estableció relaciones diplomáticas plenas con China y la alianza EEUU-China redujo las tensiones. Taiwán perdió reconocimiento diplomático a nivel global, si bien EEUU nunca abandonó su ayuda económica. Ahora, con la agudización de la rivalidad interimperialista, Taiwán vuelve a ser un foco de disputa internacional.

Actualmente, China enarbola el principio de “Una sola China, dos sistemas” presionando a Taiwán con la idea de una reunificación. El gobierno de Taiwán responde planteando la idea de “Dos Estados”. Más allá de las fórmulas diplomáticas, por primera vez desde 1979 hay militares norteamericanos entrenando tropas taiwanesas y los yanquis multiplicaron su presencia naval en la zona. China por su parte, realizó maniobras militares en la costa frente al estrecho de Taiwán y sobrevoló la zona de exclusión taiwanesa con 350 aviones de guerra.

El ascenso de Tsai Ing-wen como presidenta de Taiwán, ha significado el inicio de una política abiertamente confrontativa hacia China alimentada por EEUU.
La creciente bipolaridad en el marco de un mundo aún multipolar se tiñe cada vez más por la disputa de la hegemonía mundial imperialista entre EEUU y China. Y el epicentro de ese conflicto se ubica en Taiwán.