Un informe de UNICEF reveló una de las consecuencias más inhumanas del plan de Milei: un millón de niños y niñas se van a dormir sin cenar. Para peor, si se incluyen a quienes se saltean alguna de las comidas durante el día, la cifra alcanza un millón y medio. Estamos hablando de un período en la vida más vital aún para desarrollarse plenamente, física e intelectualmente.






