El conflicto docente sigue abierto

El gobierno se esfuerza en mostrar que el conflicto docente estaría cerrado; y que en todo caso lo queda en algunas provincias serían coletazos de quienes todavía no se han puesto de acuerdo, pero que nada tendría que ver con la política nacional. Esta ecuación es falsa, por más que lo traten de instalar en los medios de comunicación que blindan el mensaje oficial.

El gobierno nacional pensó que eliminando la paritaria nacional docente resolvería un problema de fondo. Pero a poco andar se fue encontrando con que las paritarias en cada provincia están atadas a la economía nacional y a una economía que lleva la inflación como su ADN. Esto se suma a la realidad desastrosa que engloba a la mayoría de las provincias, que se van endeudando en dólares para afrontar los gastos corrientes, entre ellos los aumentos a los estatales. Una bomba de tiempo de mecha corta.

Los índices inflacionarios que proyectó el propio gobierno de un 18%, con el que trató de poner el techo en las paritarias, no se cumplieron. La inflación de los primeros meses lo contradicen y la proyección para el año llegará a un 26 o 27% por lo menos, aceptado ya por los economistas del propio oficialismo enredados en su “sincericidio”. Sólo en estos cuatro meses el acumulado se estima en un 8%. Esta realidad inflacionaria también echó por tierra el aumento que había aplicado el gobierno a los docentes apenas asumió aprovechando la devaluación del peso.

La política inflacionaria es la razón objetiva de por qué el conflicto sigue abierto. Desde esta realidad, la sobreactuada pose de dureza del gobierno nacional y de la gobernadora Vidal en la provincia no es más que eso. Y esconde su debilidad en términos económicos, ya que no pueden otorgar más del 18 o un 20% a lo sumo. Porque si abre más la mano se la comen los otros gremios. Y por sobre todo, porque su política es no tocar las ganancias extraordinarias que vienen teniendo bancos, terratenientes y monopolios imperialistas.

El gobierno camina en una “cuerda floja”: sube las tasas porque las pautas inflacionarias se van corriendo, generando así una bola especulativa fenomenal, mientras toma deuda para mantener el déficit fiscal y los gastos corrientes. Así, apuesta a que la situación no se desmadre antes de las elecciones, donde plebiscitará está política y, si gana, irá por el ajuste total.

Más duro de lo que previeron

El conflicto sigue abierto en 15 provincias, con epicentro en la Provincia de Buenos Aires. En ésta es donde “se juega la parada” directamente el macrismo y es allí donde las propuestas son las más retrógradas. Muestra así no solo su dificultad económica sino también su programa plasmado en sentar las bases para la flexibilidad en el Estado, atacando principalmente las suplencias y las horas trabajadas, licencias, etc.

Es en el conflicto bonaerense donde se muestra la pulseada nacional. Pero el conflicto se presentó principalmente para el Frente Gremial Docente de la provincia y la dirección de CTERA más duro de lo previsto. Pensaron que el gobierno iba a retroceder rápidamente en un año electoral. Se equivocaron.

Subestimaron que, más allá de su carácter de clase, el gobierno no tiene margen para retroceder por las razones económicas antes mencionadas. El ejecutivo provincial con el apoyo de Macri y el blindaje mediático bancaron la parada y aprovecharon para arremeter contra la dirigencia sindical desgastada frente a los docentes por tantos años de apoyo al gobierno K (como es el caso de Roberto Baradel, el blanco elegido).

La lucha tuvo varias etapas, de gran dureza y masividad con la Marcha Federal Docente y paros contundentes, que se fue aplacando a medida que pasaban los días y los chicos no volvían a clase, con una gran presión sobre los docentes. Así, se entró en una nueva etapa donde se aprobó levantar el paro como medida principal, alternando con otras medidas de lucha. La conducción Celeste de Suteba mandó una encuesta a cada regional para ser completada en cada distrito. No nos opusimos a esta iniciativa como tal, sino que la criticamos porque no fue un instrumento para masificar el debate, con asambleas en las escuelas, donde las decisiones se tomaran en forma colectiva luego de un debate. Además, la encuesta tuvo un alcance parcial. No acordamos con las posturas que la rechazaron de plano y no la trabajaron contraponiéndolas con las asambleas o Congresos de Delegados.

En este contexto CTERA instala la carpa docente en Congreso, como forma de visibilizar la continuidad de la lucha y es reprimida, generando mucha bronca. Esto se expresó en la contundencia del paro y evidenció la pasada del gobierno, que seguía el “mandato” del 1A de “mano dura” estrenado en la Panamericana el día del paro de la CGT del 6 de abril. Cientos de compañeros –entre ellos muchos compañeros de la Multicolor– se movilizaron esa misma noche al Congreso para solidarizarse con los docentes detenidos.

El error de dar por cerrado el conflicto

La paritaria sigue abierta y el gobierno, pese a los esfuerzos que hizo hasta ahora, no logró que ninguno de los gremios del Frente Gremial firme el acuerdo. Y si bien la situación no daba para seguir con el paro por tiempo indeterminado, esto no quiere decir que no se pueda continuar la lucha con otras medidas. La inflación se come los salarios y eso se siente en el estado de ánimo de los compañeros.

Por eso es un gran error el dar por terminado el conflicto. Pese a todas las diferencias que tenemos con la conducción Celeste, tenemos que hacer un gran esfuerzo por sostener la unidad docente para la lucha, teniendo en cuenta que el gobierno no sólo no quiere dar el aumento que nos corresponde sino que además quiere avanzar sobre puntos fundamentales del estatuto docente para hacer pasar la flexibilización laboral que quiere implementar sobre el conjunto de los trabajadores.

En la provincia de Buenos Aires, el gobierno no decretó el aumento, como sí lo hizo por ejemplo Rosana Bertone en Tierra del Fuego. Vidal convocó a una reunión, provocó con la propuesta que llevó y fue rechazada. Ahora se va el 2 de mayo a una nueva convocatoria. Allí se verá, pero todo indica que va a ser insuficiente y dará nuevas razones para nuevas medidas de fuerza. Está por verse si la reacción de los gremios será a la altura de las circunstancias.

La carpa

Si bien la medida de la carpa no fue consultada con los compañeros en ninguna instancia orgánica de SUTEBA o CTERA ni en las escuelas, fue un medio eficaz para demostrar con iniciativa que el conflicto sigue abierto. Por eso no es correcto dejarle sólo a la conducción Celeste la iniciativa de la carpa docente y no reproducirla en cada distrito, sumando abrazos, marcha de antorchas, y toda medida de lucha que permita masificar.

La negación de que el conflicto sigue abierto y tiene etapas conlleva también a darle más fortaleza al gobierno de la que tiene, ya que se niega que no pudo dividir el frente de gremios docentes. Y ese hecho constituye uno de los obstáculos centrales para el gobierno en el conflicto.

El conflicto se da también en el marco de las próximas elecciones de SUTEBA el 17 de mayo, donde la lista Celeste busca reafirmar su conducción. Dicha conducción Celeste ha demostrado tener serios limites en frenar el achatamiento de la escala por permitir sumas en negro no remunerativas, con un básico de los más bajos del país, con una obra social al borde del colapso, por permitir que a través del título de “políticas socioeducativas” o programas como el Fines ingrese entre los docentes la precarización laboral. Muchos docentes recuerdan el abandono de la lucha durante el 2014 por parte de la dirección de SUTEBA. Por eso es necesario un sindicato con gran protagonismo docente, democrático, con rendición de cuentas y construido desde cada compañero en asambleas por escuela, basado en el cuerpo de delegados. Por eso somos parte de la oposición apoyando a la lista Multicolor en las próximas elecciones de Suteba el 17 de mayo. Y en base a que el blanco es el gobierno de Macri-Vidal, sostenemos la necesidad de masificar la lucha por abajo, mantener el frente de gremios unido y, en la etapa que se abrirá luego el 2 de mayo, poder avanzar en nuevos paros y medidas de lucha que le tuerzan el brazo al gobierno y fortalezca la lucha nacional contra la política de Macri y los gobernadores que la aplican.