Durante la corrida del dólar, el BCRA perdió más de 11 mil millones de dólares de reservas. El gobierno “logró” renovar las Lebac’s por 617 mil millones de pesos pero con el enorme costo de elevar la tasa a más del 40% anual (antes de esta renovación pagaban 25% anual). Sin embargo, sólo patearon el problema hacia delante.
Las causas que llevaron a la corrida financiera y la crisis de abril no hacen más que profundizarse. Es más, el 19 de junio vuelven a vencer 658 mil millones de pesos en Lebacs (27 mil millones de dólares). A este ritmo, se estima que para 2018 el peso de los intereses pagados por Lebac’s será equivalente al 3% del PBI (fuente: Undav).
Desde comienzos del año se devaluó el peso un 34%. La inflación de abril fue de 2,4% y volverá a ser elevada en mayo. Ya se estima un piso de 25% para todo el 2018. Y la presión cambiaria continuará, con un déficit de la cuenta corriente de 30 mil millones de dólares anuales.
La sangría de divisas de la economía argentina sigue en niveles récord: en cuatro meses de este 2018 se fueron 7.392 millones de dólares por formación de activos externos neta (compraventa de billetes y transferencias de divisas para atesorar o fugar al exterior) y 3420 millones por el déficit comercial (importaciones mayores que las exportaciones). A eso se suman 11.486 millones de dólares salidos por el rubro turismo.
La política de Cambiemos: el acuerdo ajustador con el FMI, las tasas de interés elevadas, el recorte del gasto en obra pública, el mayor deterioro del salario real en dólares y en pesos. Una política que profundiza la recesión de la economía e incuba una crisis mayor.






