«Nos dijeron que eramos unas negras de mierda y que por eso íbamos a ir presas y que si nos resistíamos, nos iban a romper los presos y así nos llevaron cuatro cuadras hasta los camiones», señaló Laura Arnés, periodista de Página/12 detenida arbitrariamente por la policía.
Al finalizar la enorme marcha en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la policía detuvo a 20 personas, que estuvieran presas durante la noche y fueron liberadas por la mañana de hoy, evidenciando golpes de distinta consideración.
«Directamente fuimos víctimas de una razzia policial. Creemos que llegó la orden de llevar detenidas mujeres por algo que estaba pasando en la Catedral, pero nosotras no sabemos qué estaba pasando porque estábamos a tres, cuatro o cinco cuadras de los eventos. Hacía dos horas que estábamos cenando. Nos habíamos levantado para ir a nuestras casas y una compañera fue al baño y mientras estábamos esperando llegó la policía corriendo, diciendo que teníamos que despejar, les dijimos que estábamos esperando a una compañera. Estaban todos sin identificación, otros estaban de civil. Agarraron a una de nuestras compañeras de los pelos, la tiraron al piso, yo la quise defender, me tiraron a mí y me golpearon», agregó.
«Vivimos un montón de abusos, nos requisaron dos veces, nos hicieron sacar la ropa, a algunas nos tocaron. Nos pusieron contra la pared. Nos nos dieron ni agua, no teníamos ni donde acostarnos», describió.





