Represas Kirchner-Cepernic: Macri cumple el acuerdo con China

Finalmente, el gobierno aprobó las dos obras hidroeléctricas acordadas con China en Santa Cruz: las represas “Presidente Néstor Kirchner” y “Gobernador Jorge Cepernic”, sobre el río Santa Cruz. Con un presupuesto de US$ 4.714 millones, la obra es financiada por los chinos, que se quedan al mismo tiempo con el negocio: serán construidas por China Gezhouba Group Corp asociada a Electroingeniería. Tal fue el acuerdo firmado por el gobierno de Cristina Kirchner, que en octubre de 2013 suscribió el Contrato de Obra Pública.

Sin embargo, cuando asumió Macri en diciembre del 2015, el emprendimiento se había frenado con el argumento de evaluar los costos y el impacto ambiental. Recortó el proyecto original de 11 turbinas a ocho y la generación de 1740 MW a 1300 MW de potencia.

Esto generó un tensamiento de la relación con el imperialismo chino. En la segunda mitad del 2016, las autoridades del gobierno chino frenaron las compras de aceite de soja argentino a modo de represalia por esa interrupción. También amenazaron al gobierno argentino con la ejecución de multas y del cross default (“default cruzado”, incluido en el acuerdo firmado por el kirchnerismo) que trabaría otras obras de infraestructura financiadas por China (por ejemplo el Belgrano Cargas).

De hecho, en la gira de Macri por China, le dejaron en claro que las inversiones para la línea San Martín del Belgrano Cargas y las nuevas centrales nucleares no avanzarían hasta que le den luz verde al proyecto de las represas en Santa Cruz.

Finalmente el gobierno aprobó el informe de impacto ambiental y avaló la ejecución del proyecto. En definitiva, Macri continúa profundizando la dependencia y el endeudamiento, también con el imperialismo Chino, con las consiguientes consecuencias de desplazamiento y destrucción de la industria nacional y reforzamiento de la especialización primario-exportadora de la Argentina.