Rezos y votos, sin movilización

“Durante la reunión les dije que hay rezar por el trabajo, por los que no lo tienen y por los que sufren. También les pedí que no hagan la movilización”. “Les pedí que el esfuerzo de la movilización se convierta en fuerza para una gran votación. Una gran votación que el 13 de agosto le diga al Gobierno de Cambiemos que así no se puede seguir. Que su política económica ha fracasado. Que tiene que parar y cambiar el rumbo, porque así no se puede vivir”, fue otro de los mensajes que emitió la precandidata a senadora por la provincia de Buenos Aires.

En otro de sus mensajes, CFK dijo que a pesar de “las masivas manifestaciones de trabajadores en los últimos meses en rechazo a la política económica” el gobierno de Cambiemos no las escucha y “sólo las distorsiona y las desacredita”.

Esto fue lo que CFK pidió a los dirigentes sindicales vinculados al kirchnerismo de la Corriente Federal de Trabajadores que encabeza Palazzo de la Asociación Bancaria que habían llamado a una “Marcha por el trabajo y la justicia social” para el 7 de agosto en la Iglesia de San Cayetano.

Entendemos que no sea amiga de las marchas, paros y otras medidas (después de todo los padeció cuando estaba del otro lado del mostrador). Pero el camino probado por el pueblo para frenar el ajuste, los despidos y la entrega es con la lucha popular en las calles. Esto incluye a los creyentes y no creyentes, que rezan o no, luchan y que vamos a castigar con el voto al gobierno y así generar mejores condiciones para derrotar el ajuste con el pueblo en las calles. Allí nos encontraremos con miles de trabajadores de la base de diversas corrientes, que han comprobado la efectividad de ese camino más allá de algunas interesadas pretensiones de sus dirigentes.