La casa de Marcelo Calfupan quedó reducida a cenizas. Fue incendiada intencionalmente junto a otras viviendas en Vuelta del Río, una de las comunidades que habían sido allanadas el lunes 18 por el juez Otranto y 300 efectivos de seguridad. Horas antes, la comunidad mapuche había ocupado pacíficamente el juzgado en Esquel para exigirle al juez explicaciones por los abusos en dicho allanamiento y pedirle su renuncia.
La quema de viviendas se viralizó rápidamente a partir de la alerta por whatsapp de Moira Millán, que previamente había estado en el juzgado. “Mari mari, compu che. Este es un mensaje urgente, ¡muy urgente!», comenzaba el audio. «Estoy denunciando que en este preciso instante están quemando las casas de los hermanos de Vuelta del Río que vinieron a hacer la ocupación pacífica para pedir la dimisión del juez Otranto, para pedir que renunciara a su cargo.»
«Están tomando represalias contra nuestros hermanos y hermanas –continúa–. Aparentemente es un grupo de hombres armados que no sabemos si son policías o son parapoliciales. Ellos están llevando adelante estos crímenes.»
También ha sido difundida la denuncia de amenazas del administrador de Benetton en Chubut, Ronald Mc Donald, contra los mapuches de esa localidad en el mismísimo Juzgado de Esquel.






