2020: Con el protagonismo popular y el gobierno de Todxs

Enfrentamos la pandemia y derrotamos la desestabilización de la reacción.

17 de Octubre, de 2020.

Cuando hace un año asumía el gobierno de Todxs, nadie podía imaginar lo que nos depararía el 2020 con la pandemia. De otras epidemias veíamos en fotos gente de países asiáticos con barbijos en las calles y nos parecía tan extraño. Ahora somos todos. Van tantos meses de aislamiento y distanciamiento que hasta ya nos olvidamos que la OMS tardó hasta junio en darse cuenta de su efectividad, para cambiar de posición y recomendar usarlos.

El 2020 será dentro de unos días un año que fue distinto. Duro para aquellos que perdieron familiares, amigos o se recuperan de las secuelas. Y difícil para los que perdieron su trabajo o tuvieron que reconvertir su actividad. Para muchas familias solo fue pasar la enfermedad con síntomas leves, pero con la ansiedad de esos 14 días. Además muchos perdimos seres queridos, no solo de Covid, y no pudimos despedirlos.

Pero también está la otra parte, la de sentir el lazo de la solidaridad, la responsabilidad y el esfuerzo colectivo para hacerle frente al virus. Para muchos fue quedarse en casa. Pero para otros como el personal de salud, del transporte, de la alimentación y los supermercados, todo lo contrario.

El personal de salud puso todo y más. Porque aún con barbijos y máscaras, ante un virus tan contagioso, casi inevitablemente una enorme cantidad pasó por la enfermedad, aunque algunos se quedaron en el recuerdo de sus compañeros y de todos nosotros.

Para los docentes, los chicos, las madres y los padres fue un esfuerzo que pudo bordear el desquicio, pero que valió la pena. Sin embargo, más allá del enorme trabajo, muchos chicos quedaron desvinculados porque nada reemplaza a la escuela, a la que recién volverán a inicios de 2021, cuando sea responsable que vuelvan.

Hay que destacar a las compañeras y compañeros que en las barriadas, que superando el miedo con solidaridad y organización, sostuvieron los comedores y las ollas para que a nadie le faltara un plato de comida.

Pero también hay que decir que nada de esto hubiese sido posible sin la firme decisión del gobierno de Todxs de decretar la cuarentena el viernes 20 de marzo, cuando además ya como una de las primeras medidas de gobierno, Salud había vuelto a ser Ministerio. Y de la decisión de sostener la cuarentena con los ATP, el IFE, congelando las tarifas de los servicios públicos, firmando el decreto antidespido y ganando tiempo para duplicar la cantidad de camas de terapia intensiva en todo el país. Por eso pudimos pasar el pico de la pandemia sin que el sistema sanitario se saturara, evitando tener que decidir quien viviría y quién hubiese muerto por falta de asistencia, o en realidad por negligencia política. Y en esto se plegaron responsablemente en general todos los gobiernos provinciales, de la Ciudad de Buenos Aires y los intendentes.

Y vinieron los primeros casos, crecieron y apretamos los dientes cuando el virus llegó a la Villa de Retiro, al Bajo flores y a Villa Azul y murió Ramona. Pero arrancó el Detectar y aprendimos, no sin lucha, que había que aislar a los contactos cercanos y pasamos la peor prueba.

Pero para todo eso tuvimos que hacerles frente entre todos nosotros -la inmensa mayoría-, al grupo de liberalotes irresponsables, cambiemitas, y demás yerbas que se oponían a todo, empezando por la cuarentena. Tuvimos que hacerle frente a los que proponían tomar dióxido de cloro y hasta desinfectante, como propuso en un momento el hoy derrotado presidente de EEUU.

Y también tuvimos que hacerle frente a los empresarios como Macri y Rocca que quisieron hacer, como si nada, que nadie dejase de ir a trabajar a sus fábricas a generarles plusvalía y que murieran “todos los que tuvieran que morir”. O que pusieron el grito en el cielo cuando salió el decreto antidespido. Y a Black Rock y los bonistas privados. Y después a los golpistas como Duhalde, a la Bonaerense, a los que queman campos, a los especuladores del blue a $195 y otra vez a los anticuarentena que se agrandaron con el paso en falso sobre Vicentín y el campo de Etchevehere.

Y cuando ya no soportábamos más ver a esa minoría que se decía “mayoría” y supuestamente había “ganado la calle”, mientras nosotros defendíamos las medidas de aislamiento social y pasábamos el pico en el AMBA, entonces –recién entonces– festejamos con unidad y responsabilidad el 17 de octubre. Y volvimos ya con distanciamiento a las calles el 17N para ver, aprobado por fin, el Impuesto a las Grandes Fortunas y el envío desde el Ejecutivo la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Y así también, con responsabilidad y solidaridad pasamos el pico en la mayoría de las provincias. Como siempre luchando, enfrentando a la reacción, porque eso nos toca al pueblo.

La economía después de dos pandemias, la de Macri y la del Covid, no está bien para los trabajadores y los jubilados. Muchas compañeras y compañeros están sin trabajo o haciendo changas. Las cosas suben y los salarios se quedaron atrás. Hace falta tocar los grandes intereses, como se hizo con el Impuesto a las Grandes Fortunas, o como se intentó con Vicentín, pero más. Hay que tocar la estructura económica y financiera que dejaron ordenada la dictadura y el menemismo de un país para unos pocos. Como se hizo con las AFJP, AySA, Aerolíneas y con los juicios a los genocidas. Y si eso es avanzar hacia la liberación nacional y social, avancemos. No hay otra si queremos vivir mejor.

Y bueno, llegamos casi a terminar el 2020, esperando que el 2021 sea distinto, sea mejor. Pero eso ya sabemos que depende de nosotros, de la voluntad y la organización para seguir la pelea.

2020 – CON PROTAGONISMO POPULAR Y EL GOBIERNO DE TODXS
Enfrentamos la pandemia y derrotamos la desestabilización de la…

Publicado por Prensa Al Frente – CR en Miércoles, 9 de diciembre de 2020