El 14 de agosto, avanzando con las exigencias del pacto con el FMI, el presidente Macri firmó por decreto nuevas medidas de ajuste por 65.000 millones de pesos: 12.500 millones de pesos para lo que resta de 2018 y 53.000 millones de pesos para el 2019.
Una de las medidas elimina el Fondo Federal Solidario, por el cual las provincias y municipios recibían 30% de la recaudación de los derechos de exportación a la soja y que había sido parte del pacto entre Presidencia y la mayoría de los gobernados a fines de 2017. Con esta medida, que tensa la relación con los gobernadores e intendentes mientras intenta negociar el presupuesto 2019, el gobierno pretende ahorrarse 8.500 millones de pesos para lo que resta del año y 26.500 millones para el 2019. Las provincias que más fondos perderían son Buenos Aires, que recibirá un recorte de más de 7.600 millones de pesos (los municipios dejarán de recibir unos 3.200 millones), Santa Fe de $3.100 millones, Córdoba $3.120 millones, Chaco $1.757 millones, Entre Ríos $1.719 millones, Tucumán $1.675 millones, y Mendoza $1.468 millones.
Otro decreto suspendió por seis meses la baja de las retenciones para aceites y harinas de soja –que venía bajando del 32% en diciembre de 2015 hasta el 23% actual–, pero mantuvo el sendero de reducción de retenciones para los granos –que estaban en 35% en 2015 y bajarán hasta 18% en diciembre de 2019–. Con esto el fisco tendría un ingreso extra –respecto de lo que había sido presupuestado inicialmente– de 1.500 millones de pesos para lo que resta del año y 12.000 millones para el 2019.
El tercer decreto establece la reducción de un 66% del monto total pagado en concepto de reintegros a la exportación de unos 6.600 productos, entre primarios e industrializados. Entre 2018 y 2019, implica una reducción por un total de 34.000 millones de pesos. El presidente de la Unión Industrial Argentina, Miguel Acevedo, dijo que este decreto era “un misil contra la actividad manufacturera”.
El gobierno ajusta a las provincias y municipios, quita reintegros a las manufacturas pero sigue sosteniendo beneficios a la exportación de productos primarios. Muestra así su política de reprimarización de la economía.





