Entrevista a Sonia, secretaria general del Sindicato de Tareferos y Desocupados de Montecarlo, e Irene, delegada.
Sonia hace 18 años que trabaja en la tarefa de yerba mate, que es como se le dice a la cosecha. “¡Es un logro tan grande que ella pueda salir a contar su historia como la primera mujer que tuvo el recibo de sueldo en Montecarlo!”, expresó Irene, también tarefera. Ambas integran el Sindicato de Tareferos de Montecarlo, en Misiones. Sonia es la secretaria general. Irene es delegada. Ambas han sido protagonistas de la histórica asamblea de mujeres realizada en febrero (ver Vamos! Nº134). La organización, nacida en 2008 a partir de un corte de ruta y que es parte de la CTA-A, es integrada por alrededor de 1500 trabajadores y trabajadoras.
Antes, los tareferos de esa localidad estaban dentro de la UATRE. “Tenés tipos sindicalistas que se hacen de patrones y no es así. Se arma un grupito de sindicalistas y son esos cirujas que se quedan con el trabajo del tarefero”, disparó Irene. Ahora viajaron a Buenos Aires para contar su historia. Previo a la charla que se organizó en la CTA-A, conversaron con Vamos!. Aquí, la primera parte de la entrevista.
–¿Cómo es el trabajo en la tarefa?
Irene: –Nosotras nos levantamos a las tres de la mañana a hacer matula, o vianda como se le dice acá. Ahí subimos en un camión, vamos hasta el yerbal y empezamos a cosechar la yerba. Ahí empezamos a hacer los raído. Después eso se carga y se manda al secadero. El salario que te pueden dar es de 4000 pesos, depende tu ganancia de lo que vos hacés. Eso es un trabajo esclavo. Tenemos un sindicato de tareferos y desocupados que están en Montecarlo, Misiones. Y vinimos a Buenos Aires para llevar alguna iniciativa para que esto salga a la luz, que el tarefero está siendo muy mal pagado. Que está en una situación muy precaria en el tema del trabajo, porque no tenemos ropa, no hay zapatos. A nivel nacional ni provincial nadie nos escucha. Salimos a pedir por el tema de la hoja verde para que suba, y en vez de subir, baja. No nos escucha nadie. Como que el tarefero va a seguir hambreado, esclavizado y va a seguir así siendo tarefero como siempre.
Sonia: –El trabajo más sufrido es del tarefero. Nos levantamos a 3, 4 de la mañana. Volvemos a las 7 a la casa. Y muy mal pagos. No cobramos lo que corresponde. También fracasa por el tema de los agrotóxicos que ponen, ya fracasa mucho la yerba porque queda liviana. También exigimos que no polvoricen más los yerbales. Pero algunos sí y otros no. Nosotros también nos hacemos daño tomando ese mate porque está envenenado. Y eso mucho los de afuera no están sabiendo.
–Hace poco hicieron un corte de ruta, ¿Qué reclamaban?
I: –Para reclamar por el tema de la hoja verde. Por el tema de la interzafra, que muchos compañeros no cobraron y también tenemos una tarjeta social de 2300 pesos. Que también los compañeros tienen la tarjeta pero no le habilitan el dinero. Y bueno, salimos sin solución de ese corte de ruta porque pedíamos herramientas para trabajo, no pudimos cortar la ruta porque había muchos policías. Salimos sin poder solucionar nada. Igual hicimos una marcha hasta el otro acceso de Montecarlo. El tarefero vive de la ayuda del Sindicato de Tareferos que lleva la mercadería que mandan de Provincia y Nación, y eso se reparte a los tareferos. Y viven de la ayuda de eso. Porque el tarefero está a la espera y no sabe hacer otra cosa. Tenés seis meses de trabajo más o menos. Ahora es menos, porque tendría que empezar el 5 de marzo, pero está atrasado porque no sube la yerba. No hay precio. El precio vigente que estaba era hasta el 31 de marzo, y ahí quedo. Ahora pedían 13,50 y hoy le dieron 11,50. Se sufre mucho. Por ahí un tarefero ya no puede mandar los chicos a la escuela. No tiene cómo comprar los útiles.
–¿Cómo se constituye el salario?
I: –Vos cobrás a medida que vas haciendo, por los kilos de yerba. Entonces depende los kilos que vos hacés, te van pagando.
–Y ahora están con la ayuda interzafra…
I: –En marzo cobramos el último interzafra, que es 2300 pesos. La interzafra este año se dividió en tres partes, entre Nación, Provincia y Renatre. Lo que tenía que hacerse cargo Renatre y pagar a los compañeros tareferos no cobraron porque no se hizo cargo.
–¿Cómo hacen durante esos seis meses con el interzafra de 2300 pesos?
I: –Cuando para la cosecha, tenés que rebuscarte por otro lado. Hacer una changa. Si sos mujer andá a lavar ropa ajena, limpieza de casa. Si trabajás en la cosecha ganás muy poco. Aunque, aparte, la yerba de por sí ya está muy jodida. Porque es todo capuera [bosque nativo o maleza]. Los colonos tampoco no limpian sus yerbales como para que la yerba tenga densidad buena. Porque si vos tenés un yerbal bien cuidado como corresponde, vos tenés más densidad, más peso. En la provincia de Misiones somos 21 mil tareferos. De esos 480 nomás están registrados. Y son 19 mujeres que están en blanco. Y el resto está en negro. Por eso nosotras queríamos que se sepa la lucha del tarefero. Salimos a cortar la ruta por nuestros derechos. El tarefero sufre mucho. Es muy sufrida la vida del tarefero.
–Desde que empezó el sindicato, ¿qué cambió?
Sonia: -A través del sindicato se logró muchas cosas. Antes se cargaba el raído. Como hombres o mujeres se cargaba. Sacamos el raído y ahora a través del sindicato hubo carritos que sacan el raído, cargadoras también. Ya no cargamos más. Y a través del sindicato hoy por hoy yo ya sé qué es un recibo y qué es lo que me pagan. Porque anterior de eso, que no teníamos sindicato, no estábamos formados, nada, no sabíamos qué era un recibo. Por algo te lo daban. Y de ahí aprendimos nuestros derechos y muchos cambios, muchos logros. Ahora, hoy por la situación que estamos viviendo, en todos los lugares estamos pasando muy malos momentos. Porque trabajo no hay. Y la única forma está la cosecha. Y ya hace más de seis meses que estamos sin zafra.
Irene: –Nosotros tenemos un sindicato en Montecarlo que se formó en 2008, en Doña Mimí, que es un lugar de Montecarlo, que fue una iniciativa de los tareferos salir a la ruta. Tarefero, desocupado, compañeros que tuvieron la iniciativa de cortar por nuestros derechos. Ahí se armó el sindicato. Tenemos un compañero Rubén Ortiz [secretario general de la CTA-A de Misiones]. Con la ayuda de Rubén salimos adelante los tareferos, para que tengamos un recibo, para que sepamos nuestros derechos. Estuvo con nosotros en el banco cuando los tareferos no pudimos cobrar. El sindicato sigue en pie. Ahí también recibimos mercadería para llevarla los tareferos y desocupados también. Estamos mostrando lo que es la lucha del tarefero. No vamos a bajar los brazos, vamos a seguir trabajando, en la tarefa porque somos mujeres tareferas, vamos a segur esta lucha. Esto no va a parar.






