Palabras de cierre de Horacio Catena

Los secretarios de la Unión llegamos a la conclusión que había que conformar un frente político. Acá hay compañeros y compañeras que tienen mucho, poco o nada de experiencia partidaria y pensábamos que conseguir un nombre o sello partidario iba a ser de fácil solución, hablamos con partidos que tienen personería y nada. En la Justicia nos dijeron tienen 25 días presentar un instrumento electoral y nos largamos.

Le pusimos ‘Iniciativa por la Unión’ porque acá los que estamos sentados, tenemos un partido y una ideología, pero no teníamos el instrumento para mantenernos unidos y poder expresar en el terreno político electoral la bronca de muchos como nosotros que podemos tener un pensamiento distinto, pero tenemos ideales parecidos, objetivos similares y caminos comunes. (…) Ahora, hace una semana que estamos en el proceso administrativo de las adhesiones y ficha, y nos encontramos con una respuesta impresionante.

Nos vamos hacer cargo de los roles históricos que tenemos. Porque lo que está en juego no es cualquier cosa, no es solo el ajuste, es si nos vamos a quedar a defender el territorio más austral de nuestra patria en cada uno de nuestros trabajos o nos vamos a tener que ir. Eso es lo que está en discusión, independientemente de cómo hayamos llegado a la provincia y por lo motivos que fueron.

El objetivo estratégico y geopolítico de por qué se generó la Ley 19.640 sigue siendo el mismo, ya que la disputa por nuestra soberanía en Malvinas, la Antártida y Tierra del Fuego se ha exacerbado, y muestra de ello es la instalación de la base militar yanqui en la provincia.

Se dijo que en la década de los ‘90 hubo un ataque feroz a la industria, donde se quiso imponer un modelo turístico único, y por eso es tan importante que estén los compañeros de Renacer acá. Porque fueron ellos los que enfrentaron al manfredotismo [por el gobernador Manfredotti], que venía a desmantelar la fábrica, y con su lucha lograron la Ley de Expropiación. Y hoy hace 14 años que producen y tienen 180 trabajadores en la cooperativa.

Es decir que lo que nos proponemos está en nuestra historia y tiene futuro. Y si en esta larga lucha somos derrotados, las consecuencias no las vamos a ver individualmente. La vamos a pagar como argentinos, como parte de este territorio y nuestra Nación, porque significaría el triunfo de la más rancia oligarquía que expresa Macri, los Peña-Braun o los Blaquier, que quieren una isla para pocos, con el lavado que quieren hacer, que ya hicieron en otros momentos y entregar el territorio austral al eje internacional, ahora con Trump, Inglaterra y otros, para quedarse con la Antártida.

Entonces queremos denunciar esto en la disputa política. No nos desvive el 2019, pero nos preocupa y nos ocupa. No nos vamos a volver locos si vamos a meter uno, dos o ningún diputado; pero sí lo que vamos a garantizar es que la agenda de la Unión la tengan que discutir todos los partidos. Porque en el momento que entremos en el terreno electoral, van a tener que decir qué van a hacer con las leyes. Por eso es importante el petitorio específico que estamos proponiendo.

Por eso tenemos que crear comités de apoyo, voluntariado, mesas de acción política, llámenlo como quieran, pero garantizando amplia participación y mucha democracia y animarse a que esta “Iniciativa por la Unión” sea un instrumento más en la pelea por nuestras reivindicaciones, que sea un instrumento de lucha en un terreno que no lo conocemos, lleno de trampas, expresadas en las trabas burocráticas y leguleyas, pero también comprobamos que hay compañeros que se desafilian de 25 o 30 años de partido.

Lanzamos ahora la necesidad de juntar más adhesiones y más fichas. Pero también más ideas para ir armando el programa que nos contenga. Y tenemos que discutirlo con cada afiliado de cada organización que querrá incluir cosas y tenemos que garantizar los caminos para que así sea.

Pongámonos objetivos importantes (…). Hay algo que en las escuelas se está empezando a escuchar mucho, y nos llena de más responsabilidad, me decían las compañeras tanto en Ushuaia como en Río Grande, que el horario cuando los chicos están más contentos es cuando toca el timbre para ir a tomar la leche. Se está empezando a escuchar con más frecuencia: “Seño, tengo hambre”. Hay comedores que el año pasado tenían 60 chicos y hoy tienen 140. Hay chicos que no tienen transporte y llegan a pie, que no tienen para las hojas. Familias enteras desocupadas. Hace años que no se llenan tantos registros con padres desocupados. Esto crece, por eso nuestros objetivos deben ser grandes y es importante la decisión que tomamos.

Esta unidad tiene un valor tremendo, y lo dije muchas veces con los secretarios. Nos hemos conocido, (…) hemos comprobado que entre la dirigencia política y nosotros no hay nadie, no hay dirigentes intermedios y nosotros nos tenemos que hacer cargo de ser la dirección política de lo que queremos para nuestra provincia. Aprobamos el plan de acción gremial y tenemos hoja de ruta en lo político, por lo tanto a seguir militando que tenemos muchos derechos por recuperar. Gracias.