El miércoles 5 de septiembre, el Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) llevó a cabo un paro activo de 24 horas por reclamos salariales y presupuestarios y en defensa de la escuela pública. Es que el sector docente de la provincia gobernada por Rosana Bertone y Juan Carlos Arcando ya lleva tres años sin paritaria ni recomposición salarial, al tiempo que los edificios escolares están en condiciones deplorables debido a la desinversión y falta de mantenimiento, y todos los días se dan de baja nuevos cargos y horas.
El mismo día, la CTA Autónoma fueguina determinó también un paro provincial, al que se plegó el personal de maestranza, portería, comedores y limpieza. Durante toda la jornada, los docentes de Ushuaia y Río Grande realizaron piquetes y fogones frente a las escuelas, con banderas, batucadas, caravanas de autor, mate y ollas populares.
En la capital fueguina se cerró con un acto. Allí los docentes de escuelas con problemas edilicios denunciaron los graves problemas que ponen en riesgo a la comunidad educativa, como pérdidas de gas y el mal estado de instalaciones eléctricas, calderas, cocinas y equipos de calefacción, cosas esenciales en la provincia más austral del país.
Para finalizar, el secretario general del SUTEF y la CTA de Tierra del Fuego, Horacio Catena, sostuvo que en el sector docente “hay compañeros y compañeras que hoy no tienen garantizado el alimento de todos los días y de todas las semanas”, habiendo sufrido en estos dos años una reducción del 60% del poder adquisitivo real del salario: “por ahí es por dónde se mide mundialmente cuánto invertís en la educación; porque vos podés tener incluso las mejores escuelas del mundo, pero con docentes hambreados es muy difícil tener una educación de calidad”. Señaló también que “se están dando a mansalva bajas de cargos y horas de manera ilegal, antipedagógica y sin ningún criterio, con tal que les cierre la tabla Excel que usan Finocchiaro y Romero como método para achicar el presupuesto de educación”. Finalmente, planteó que “se vienen tiempos peores que los de los 90, porque este plan es mucho más rápido y más destructivo”, y que es necesario enfrentarlo con “el paro nacional de 36 horas, para terminar con esta política y este gobierno”.






